75 días sin #PabloOsorio: El clamor de #justicia que nace en #Tlaxiaco y retumba en el norte del país
Ramón Ramírez Gutiérrez.
Tlaxiaco, Oax., a 9 de abril de 2026.- El pasado 23 de enero de 2026, la vida de una familia en Tlaxiaco cambió para siempre cuando la comunicación con Pablo Osorio Sánchez se interrumpió de manera violenta.
Hoy, a exactamente 75 días de su desaparición en la zona limítrofe entre Sinaloa y Durango, el silencio de las autoridades se vuelve más pesado para una comunidad que se niega a olvidar a uno de sus hijos más destacados.
Pablo, un joven ingeniero civil egresado del Instituto Tecnológico de Tlaxiaco, se encontraba en el norte del país cumpliendo con su labor profesional para la constructora SICAR en el mantenimiento de túneles, un trabajo que representaba el fruto de años de esfuerzo, estudio y dedicación constante.
A pesar de ser descrito por sus maestros y amigos como un hombre íntegro, inteligente y profundamente responsable, la inseguridad que azota las carreteras de la autopista Mazatlán-Durango lo alcanzó mientras mantenía una última conversación telefónica con su novia.
Desde ese instante, la Mixteca oaxaqueña ha mantenido una vigilia constante, exigiendo que las fiscalías de los estados involucrados no traten su expediente como un legajo más en el archivo muerto.
La distancia geográfica no debe ser pretexto para la indolencia, pues detrás de este nombre hay una madre que mantiene la esperanza intacta y un gremio de profesionales que ven en Pablo el reflejo de la vulnerabilidad a la que están expuestos quienes salen de su tierra buscando un futuro mejor.