Emergencia en #Misuri: Helicópteros Black Hawk y equipos de rescate #salvan a cientos de #campistas tras devastadoras #inundaciones
Tlaxiaco, Oax., a 11 de julio de 2026.- Una serie de tormentas eléctricas consecutivas azotó el estado de Misuri, provocando graves inundaciones repentinas que obligaron a desplegar un operativo de rescate masivo y de emergencia para salvar a cientos de personas atrapadas en campamentos, árboles y techos de vehículos.
El gobernador Mike Kehoe declaró el estado de emergencia y activó a los equipos estatales de búsqueda y rescate para hacer frente a la catástrofe, la cual afectó principalmente a zonas recreativas densamente pobladas durante la temporada de verano.
En la comunidad de Lesterville, el panorama se tornó crítico en el Campamento de verano Taum Sauk, donde más de 200 personas entre niños y miembros del personal quedaron completamente aisladas por la crecida del agua.
Ante la imposibilidad de acceder por tierra, la Guardia Nacional desplegó helicópteros Black Hawk para evacuar a los afectados por la vía aérea. Los campistas fueron trasladados a una escuela primaria cercana, habilitada como refugio temporal, donde lograron reunirse con sus familias.
La situación fue igualmente dramática en el campamento Bearcat Getaway, ubicado junto al río Black, a unos 136 kilómetros al sur de San Luis. En un intento desesperado por ponerse a salvo de las corrientes, un grupo de campistas subió al techo de un edificio. Sin embargo, la fuerza de los elementos venció la construcción.
«Entre el peso y el agua constante que había debajo, simplemente cedió», confirmó el sargento Young, detallando el colapso de la estructura.
A pesar de la gravedad del incidente, el campamento emitió un mensaje de alivio a través de su cuenta de Instagram: «Estamos sumamente agradecidos por su ayuda para mantener segura a nuestra comunidad del campamento».
Asimismo, el sargento Young informó que el viernes por la noche se logró el rescate exitoso de otras tres personas que habían quedado suspendidas en los árboles del río Black, en el condado de Reynolds.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) había emitido alertas previas de inundaciones repentinas para la región. Según Matt Beitscher, meteorólogo principal de la oficina del NWS en St. Louis, la zona registró acumulaciones extremas de entre 15 y 30 centímetros (6 y 12 pulgadas) de lluvia.
Beitscher advirtió sobre el peligro intrínseco de la geografía del lugar:
«Es un lugar muy popular para la recreación. Hay campamentos y lugares para practicar deportes acuáticos. Hay muchas poblaciones vulnerables que serían susceptibles a inundaciones repentinas».