Inicia #restauración del #SantoNiño «Dulce Nombre de Jesús» en #SantiagoNundiche
Ramón Ramírez Gutiérrez.
Tlaxiaco, Oaxaca a 02 de Junio 2026.- En un acto de profunda fe y compromiso con el patrimonio histórico, la comunidad de Santiago Nundiche dio inicio formal a los trabajos de restauración de la imagen del Santo Niño «Dulce Nombre de Jesús».
La ceremonia, enmarcada en la celebración del domingo de la Santísima Trinidad, contó con una peregrinación encabezada por el obispo auxiliar Luis Alfonso Tut Tun bajo la gestión del párroco Juan Pablo Velasco Aquino y la bendición especial del equipo técnico que tendrá la responsabilidad de devolver el esplendor a esta venerada escultura.
El proyecto está a cargo del arquitecto Daniel Alfonso Ramírez, especialista con más de una década de experiencia en colaboración con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Según explicó el experto, la intervención es necesaria debido a que la imagen presenta al menos dos repintes previos realizados con técnicas inadecuadas que han ocultado su acabado original.
A través de calas estratigráficas, el equipo buscará rescatar la policromía del siglo XVIII, época a la que pertenece la pieza.
La escultura, elaborada en madera de pino, destaca por poseer ojos de vidrio, una técnica introducida en Europa entre los siglos XVI y XVII para dotar a las imágenes religiosas de un realismo que estrechara el vínculo espiritual con los fieles.
Aunque se presume un origen europeo, los estudios técnicos durante la restauración permitirán confirmar con mayor precisión su procedencia y estado de conservación estructural.
El costo de la intervención se estima entre los 100 mil y 120 mil pesos, monto que será cubierto íntegramente por la comunidad de Nundiche, incluyendo aportaciones de peregrinos y ciudadanos radicados en los Estados Unidos.
Por su parte, el INAH desempeña un papel normativo, supervisando que los trabajos se ejecuten bajo la licencia autorizada y respetando los criterios internacionales de conservación de bienes muebles.
Durante los dos meses previstos para la restauración, la sacristía del templo funcionará como taller abierto donde los fieles podrán acercarse para conocer los avances del proceso.
El arquitecto Ramírez calificó la tarea como una gran responsabilidad, destacando que no se trata solo de intervenir una obra de arte, sino de preservar un símbolo de identidad y esperanza que convoca a miles de peregrinos a nivel estatal y nacional.