La difícil Historia de Merani García, una Joven con Sueños Truncados

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La difícil Historia de #MeraniGarcía, una Joven con #SueñosTruncados—
Ramón Ramírez Gutiérrez
Tlaxiaco , Oax. 17 de marzo de 2025.- Merani García, una joven de 19 años, llena de ilusiones y con el deseo de ayudar a su familia, vio truncados sus sueños. La menor de dos hermanas, originaria de Zapopan, #Jalisco, había encontrado una nueva #oportunidadlaboral que prometía un futuro mejor. Sin embargo, lo que parecía ser el inicio de una nueva etapa se convirtió en una pesadilla que ha dejado a su familia en profundo dolor.
Hace casi un año, Merani llegó emocionada a su hogar para compartir con su madre la noticia de que había sido contratada para trabajar en el campo, cortando fresas y duraznos en Jalisco. «Mamita, me iré al campo a cortar fresas y duraznos… Ya me llamaron de la agencia y hasta van a mandarme un Uber aquí a la casa porque debo irme a Jalisco mañana», fueron las palabras que Merani le dijo a su madre, quien, aunque preocupada, decidió apoyarla en su decisión, consciente de la difícil situación económica que enfrentaba la familia.
El último contacto que la familia tuvo con Merani fue cuando ella se dirigía a la central de autobuses. A través de mensajes, les envió fotos desde el Uber, mostrando que llevaba puestos los tenis blancos de su hermana mayor, con el pretexto de que así la extrañaría menos. «La última vez que hablé con mi hermanita fue cuando estaba camino a la central… me mandó unas fotos desde el Uber enseñándome que se había llevado MIS tenis blancos… Su último mensaje me decía que había llegado a la central y que ya la esperaban», relata su hermana mayor.


Sin embargo, después de ese mensaje, el silencio se apoderó de la comunicación. Durante casi un año, la familia de Merani vivió en la incertidumbre, sin saber qué había pasado con la joven. Fue gracias a los videos publicados por las Madres Buscadoras en el Rancho Teuchitlán que la familia pudo confirmar sus peores temores. En las imágenes, se distinguían los tenis blancos y la mochila de Merani, lo que permitió a sus seres queridos identificarla.
«Desperté y aunque no quería, me armé de valor y dije: veré lo que subieron las Madres Buscadoras… enseguida vi los tenis y la mochila… mi hermanita ahí estaba… se acabó la incertidumbre para nosotros… una sospecha que se tenía pero NO se quería y ahora debía ser enfrentada… no se merecía esto… solo quería salir adelante y ayudar a mamá», expresó su hermana mayor con voz entrecortada.
Entre las pertenencias encontradas en el lugar, también se halló una Biblia que la madre de Merani le había regalado para que se acercara a Dios, así como su blusa y maleta. Estos objetos, que alguna vez fueron símbolos de esperanza y fe, ahora son un recordatorio del cruel destino que enfrentó la joven.
La familia de Merani exige justicia y respuestas claras sobre lo ocurrido. «Ella solo quería trabajar, ayudar a la familia y salir adelante… no merecía esto», concluyó su hermana, mientras la comunidad se une para apoyar a la familia en su búsqueda de verdad y justicia.
Este caso ha conmocionado a la comunidad y ha puesto en evidencia los peligros que enfrentan miles de jóvenes en busca de oportunidades laborales en un contexto de vulnerabilidad. La historia de Merani García es un llamado a la reflexión y a la acción para evitar que más vidas sean truncadas por la violencia y la impunidad.