8 de octubre de 2026

En el Día Internacional de la Prevención del Suicidio, la consteladora llama a observar las señales, escuchar sin minimizar y buscar ayuda profesional.

Ramón Ramírez Gutiérrez

Tlaxiaco, Oax., a 10 de septiembre de 2026.- En el marco del Día Internacional de la Prevención del Suicidio, que se conmemora este 10 de septiembre, fecha establecida para generar conciencia sobre la importancia de la prevención del suicidio a nivel global. Organizado por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP), este día busca romper el estigma en torno a este tema, promover el diálogo abierto y subrayar que el suicidio puede prevenirse.

En entrevista para NT El Reloj, Castro señaló que este problema de salud mental afecta cada vez a más personas en México y el mundo, y no distingue edad: niños, adolescentes, adultos y adultos mayores están en riesgo. que las cifras de personas que piensan en quitarse la vida han crecido, aunque consideró que el fenómeno debe analizarse con matices.

«Creo que más que nada no es que haya aumentado, sino que a lo mejor sale más a la luz. Antes no se hablaba de esto, se creía que sucedía y que no había forma de detectarlo», expresó. La especialista atribuyó este cambio a que la salud mental ha comenzado a recibir mayor importancia en la conversación pública. «Antes no se hablaba tanto de la salud mental. Ahora ya podemos hablar de estos temas», apuntó.

Destacó que visibilizar el problema es fundamental, pues permite que la sociedad lo mire «sin juzgarlo», lo que abre la puerta a la prevención.

Cuestionada sobre qué lleva a una persona a tomar esa decisión, Castro respondió que suele ser el dolor emocional, la sensación de que la vida no vale y el sentirse desconectado de la vida.

Sobre cómo prevenir, enfatizó la importancia de observar las señales. «Una persona, antes de tomar esta decisión, da señales de que algo no está bien, aunque a veces no lo pueda hablar», explicó.

Entre las señales de alerta mencionó el aislamiento, los cambios de comportamiento, la falta de apetito y las manifestaciones directas, como decir «no quiero vivir» o «mi vida no vale», «hay gente que directamente lo menciona. Hay sucesos en su vida que a lo mejor los hace querer ya no estar», agregó.

La consteladora subrayó que la observación de estas señales corresponde, en primera instancia, a la familia, los amigos y el círculo cercano, pues son quienes pueden advertir los cambios de conducta.

Sin embargo, aclaró que no siempre los allegados están preparados para atender una crisis de este tipo. «No es fácil que tú le digas a un hermano o a un cuñado ‘ya no quiero vivir’. A lo mejor la familia tampoco sabría qué hacer. Por eso es importante buscar ayuda de un profesional», señaló.

En ese sentido, recomendó canalizar el caso con un psiquiatra o un profesional de la salud mental. «Las técnicas que usamos sí funcionan, pero cuando el caso ya es más delicado, se requiere acompañamiento profesional», reconoció.

Sobre cómo los adultos pueden auto conocerse y detectar sus propias señales de riesgo, Castro advirtió que la edad no garantiza la conciencia del problema. «A lo mejor uno como adulto cree que es consciente, pero puede ser que sean situaciones que no están en tu control. Por eso, cuando uno sienta que algo no está bien, que se siente perdido, que las ganas de vivir no están, es importante acercarse a alguien y buscar ayuda», afirmó.

Respecto a los menores de edad, la especialista alertó que la pandemia normalizó el aislamiento y que eso dificulta distinguir entre un comportamiento esperado y una señal de alarma.

«Hay señales muy claras en los jóvenes: se encierran, se aíslan, dejan de comer, no tienen amigos, no quieren vida social. Entonces hay que hablar con ellos», indicó.

Castro hizo un llamado a los padres a no minimizar los comentarios de sus hijos. «Cualquier cambio de conducta, cualquier comentario que el niño haga, por muy mínimo o extraño que nos parezca, es importante observarlo y preguntarles. No creer que son berrinches, sino de verdad escucharlos», subrayó.

Advirtió que el bullying es uno de los factores que ha llevado a menores a tomar esta decisión. «Ahora pasa mucho en las escuelas que los niños se suicidan porque los molestan, y los papás lo tomamos como ‘es normal, en mis tiempos así era’. De verdad hay que estar con los ojos, los oídos y las antenas bien conectadas para detectar cualquier detallito», expresó.

Finalmente, insistió en que escuchar y validar lo que la persona siente es el primer paso para prevenir. «Que esa persona se pueda desahogar, que sienta que alguien la está escuchando, y si no sabemos qué hacer, buscar ayuda», concluyó.

«Reiterar que no están solos, aunque a veces así se sienten. Aunque a veces creemos que esto que nos pasa no es normal, todo lo que sentimos es normal, todo lo que sentimos tiene una razón de ser. No dejemos de escuchar lo que el corazón y la mente nos dicen cuando sentimos que algo está mal y que no encajamos. No dudemos en pedir ayuda, siempre hay una mano cerca».

Asimismo, hizo un llamado a la solidaridad: «Si a ti te llega alguien con estas dudas, con estas preguntas, no dudes en ayudarlo».

Erika Castro informó que reside en Querétaro, pero atiende también vía Zoom y a larga distancia. Proporcionó su número telefónico para quien necesite apoyo: 333 576 3653.

Si tú o alguien que conoces está en crisis, llama a la Línea de la Vida: 800 911 2000.

Contacto directo: Erika Castro — 333 576 3653 (Querétaro, atención 24 horas, presencial y vía Zoom).

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