Ciudadana estadounidense muere en Minneapolis tras intervención de agente del ICE
Los migrantes corren más riesgos.
Ramón Ramírez Gutiérrez.
Tlaxiaco, Oax., a 8 de enero de 2026. Renee Good, una ciudadana estadounidense de 37 años y madre de tres hijos, falleció este jueves en un incidente en el que habría estado involucrado un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), según testimonios y reportes preliminares difundidos en redes sociales y medios locales. La versión de testigos contrasta radicalmente con las primeras declaraciones de autoridades federales.
Testigos presenciales relataron que Good no participaba en ninguna protesta ni manifestación en el momento del suceso. Según declaraciones circuladas, los agentes habrían disparado en repetidas ocasiones cuando la mujer intentaba alejarse. Un momento particularmente estremecedor, descrito por varios observadores, involucró a una persona que se identificó como médico y que intentó auxiliar a Good.
El jefe de la Policía de Minneapolis, Brian O’Hara, declaró que Renee Good no era el objetivo de ningún operativo policial en la zona, distanciándose así de las acciones reportadas del ICE. Sin embargo, fuentes cercanas a la agencia federal indicaron, bajo condición de anonimato, que el oficial involucrado “temió por su vida”, justificación utilizada en el uso de la fuerza letal. Esta versión no ha sido confirmada oficialmente por el ICE, que ha señalado que la investigación está en curso.


El hecho ha generado una fuerte controversia política. Declaraciones públicas atribuidas al ex presidente Donald Trump y a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, han calificado a la fallecida como “terrorista”, justificando la acción del agente. Estas afirmaciones han provocado indignación y condena por parte de organizaciones de derechos civiles y ciudadanos. La familia de Renee Good ha desmentido categóricamente cualquier vinculación de ella con actividades ilegales o protestas, describiéndola como una madre dedicada.
El caso ha reavivado el debate sobre el uso de la fuerza por parte de agencias federales y la opacidad en sus operativos. Organizaciones proinmigrantes y de derechos humanos han expresado alarma. Se exige una investigación transparente e independiente que aclare las circunstancias de la muerte de Good, así como la rendición de cuentas correspondiente.
Hasta el momento, el ICE no ha emitido un comunicado oficial detallado. El Departamento de Justicia ha sido contactado para determinar si iniciará una investigación federal sobre el posible abuso de poder y violación de derechos civiles.